miércoles, mayo 30, 2007

Situación becarios ICEX Luanda

Que las becas ICEX para informáticos dejan mucho que desear desde el punto profesional es algo que ya sabíamos. Pero en algunos destinos el desinterés de este organismo por sus becarios conlleva consecuencias mucho más graves. Este post se hace eco del mail de protesta envíado en su momento a la dirección de becas por nuestro compañero en Luanda, capital de Angola. El ICEX no se ha dignado ni a contestarle a pesar de que él haya intentado ponerse en contacto con ellos repetidas veces.

Y esto es sólo una muestra más de lo poco que "cuida" este organismo a sus becarios. Las quejas sobre el comportamiento del ICEX referidas a multitud de temas han sido una constante en esta promoción de becarios. Desde el comportamiento dictatorial de los consejeros en muchas oficinas hasta la injusticia del tratamiento fiscal pasando por los ridículos 8 días de vacaciones al año. La experiencia de vivir fuera puede ser estupenda pero aquel que se lance a ella mediante las becas ICEX que sepa lo que hay.

Este mail es un relatorio acerca de la situación general de los becarios de Luanda (quiero que se entienda que lo que pongo aquí es sólo mi punto de vista).

Luanda es la capital de Angola. Situada en la costa oeste de África a unos 9 grados de latitud sur. Con temperaturas que oscilan a lo largo del año entre los 24 y los 33 C y con lluvias abundantes durante 5 6 meses, es una zona que podra parecer paradisíaca pero también es endémica de muchas enfermedades. Las más conocidas podran ser el cólera (que causó 3.000 muertes el año pasado en el pas) y la malaria responsable de 3 millones de fallecimientos en todo el mundo cada doce meses. Después de casi 40 años de conflictos el país parece que por fin vive un periodo de paz con esperanzas de durar pero el territorio está devastado. El 40% de la población, si no más, sobrevive como puede (el 70% de los angolanos viven con menos de 1 EURO al día) alrededor de Luanda, una ciudad que sólo tiene infraestructuras (o más bien habra que decir que tenía hace 35 años) para albergar a 500.000. Ahora no podran vivir tantos pero, sin embargo, se apilan diez veces más.

La beca que ofrece el ICEX para este destino consta, como todas, de un seguro médico, otro de vida y de un viaje de ida y vuelta hasta la ciudad donde se realiza el trabajo. La dotación es de 35.000 euros anuales de los cuales se adelantan, a modo de anticipo, 6000.

En Angola la moneda es el kwanza pero no existe mayor problema a la hora de trabajar con dólares. En esa divisa se nos paga en mano cada mes y, después de impuestos, nuestro salario viene a ser de 2.376 dólares mensuales. Esta cuantía resulta completamente insuficiente para llevar una vida que podría considerar normal cualquier persona de clase media europea. por qué?

Luanda es en la actualidad la capital más cara del mundo para expatriados, por encima de ciudades como Tokio, Moscú o Nueva York. Las circunstancias que han hecho que se llegue a esta situacin son variadas pero la realidad es ésta. Link: http://www.eca-international.com/ASP/ViewArticle2.asp?ArticleID=155

La poca actividad constructora y la poca disponibilidad de pisos construidos hace que los precios de los inmuebles sean desorbitados. Más o menos del estilo de los que se pueden encontrar en España, cuya situación conocemos todos. Pero eso no es lo peor: debido a la inestabilidad económica los créditos existentes para comprar un piso tienen intereses muy altos y plazos para el pago muy cortos. Esto hace que, indirectamente, los alquileres se adapten a las mensualidades de las hipotecas (con el objeto de que los dueños de los pisos puedan afrontar el pago a los bancos). Y los becarios ICEX viven de alquiler.

En Luanda hay cortes de luz (programados y de varias horas) el 80% de los días del año. La media está en unas 8 horas pero si da la casualidad (cuya probabilidad no es en absoluto desdeñable) de que haya una avería, puede suceder lo que nos ocurrió a nosotros: quedarse 8 días sin electricidad. Esto lo resuelven los angolanos mediante generadores de gasoil. Nuestro piso tiene uno pero está estropeado. La dueña lleva dándonos largas para arreglarlo desde que llegamos, hace 7 meses. Y tiene todas las papeletas para salirse con la suya porque no tenemos nada con lo que negociar: no podemos irnos a otro piso y no hemos tenido, hasta ahora, dinero para comprar, de nuestro bolsillo, otro generador.

El piso donde vivimos tiene dos habitaciones, un salón y una terraza. En él vivimos tres personas. Una de ellas (en este caso yo) duerme en el salón. El piso se comenzó a alquilar hace 2 años (cuando sólo haba dos becarios en Luanda) y por eso el alquiler es muy, muy bajo para cómo están ahora los precios: 2000$ mensuales. No obstante no reúne, en absoluto, las condiciones mínimas en las que vive cualquier otro becario ICEX del mundo: no tenemos una habitación para cada uno, no tenemos privacidad (salvo una de las habitaciones, las otras dos están a la vista del resto) y lo más importante: debido a que no tenemos luz durante largos perodos de tiempo tampoco disponemos de aire acondicionado. Esto que puede parecer un capricho más propio de una clase media alta acomodada resulta imprescindible en Luanda. Sin aire acondicionado hay que abrir las ventanas. Si se abren las ventanas entran mosquitos, los mismos bichos que transmiten la malaria. Además, el aire acondicionado aletarga a los que hayan conseguido entrar por lo que resulta más sencillo eliminarlos (de la forma que se crea conveniente). Nuestro piso tiene otra peculiaridad: el salón, donde no olvidemos que duerme uno de los becarios, está rodeado de ventanas que cubren toda la pared que da a la calle. En esas ventanas da el sol durante toda la tarde con lo cual, aunque el aire acondicionado permanezca encendido (al máximo) durante todo el da, la temperatura no se estabiliza, en una en la que los mosquitos se aletarguen, hasta pasada la medianoche. Si no hay luz (y por tanto tampoco aire acondicionado) permanecer en el salón (habitación de uno de los becarios, repito) es imposible y sólo resulta "practicable" cuando el sol se va y siempre que se abran las ventanas de par en par. Claro que si se hace eso los mosquitos entran. Y pican (a pesar de redes, insecticidas, etc).

La posibilidad de vivir en la villa de cooperación española queda descartada. Por varios motivos entre los que se encuentran que la embajada se niega a que podamos permanecer allí de una forma indefinida y que, además, está a 2 3 horas de atasco permanente de la ciudad. Por si fuera poco, el barrio que rodea a la villa es uno de los ms peligrosos de Luanda.

A finales de noviembre se produjo el robo de la caja fuerte de la oficina. Los becarios, a los que se nos dijo al llegar que era mejor dejarlo ahí que en los bancos angolanos, nos vimos de repente sin casi 15.000$ (unos 5.000$ por cabeza). Desde entonces no hemos tenido noticia de que nadie se responsabilice (ni en parte ni en su totalidad) de ese dinero. Repito que se nos aconsejó firmemente que dejásemos el dinero ahí. "Siempre se ha hecho así", nos dijeron. Lo hicimos así. Confiamos Y, por tanto, si no se nos devuelve podemos entender que esa confianza no se depositó correctamente.

Las consecuencias de la pérdida (y no reposición) de esa cantidad de dinero han traído muchas consecuencias. En Luanda otro tema principal e imprescindible es disponer de un coche propio. Sin él no puedes moverte por la ciudad cuando se hace de noche (y se hace a las 6 de la tarde durante todo el año pues estamos prcticamente en el ecuador). La criminalidad no ha parado de subir desde que terminó la guerra en el 2002 y bandas de pequeños delincuentes, muchos de ellos armados con pistolas, atacan a la menor oportunidad. La profesionalidad de estas bandas de adolescentes (en su mayora no llega a los 18 pues a partir de esa edad las penas son mucho mayores) se puede constatar de muy distintas maneras pero creo que basta con este ejemplo: en general actúan en Luanda por razones obvias pero son capaces de desplazarse por todo el pas (y eso teniendo en cuenta el estado de las carreteras) y realizar batidas en otros municipios que no tienen criminalidad. Están organizados, saben cómo robar, cómo esconderse y cómo defenderse de la policía.

Cuando nos sustrajeron en la oficina los 15.000$ nos quedamos sin la posibilidad de movernos en coche pero el consejero nos prestó 4.000$ para comprarlo. Adquirimos un turismo que, para ser sinceros, aquí no sirve ms que "para ir a comprar pan" debido al estado deplorable en el que se encuentran el 99% de las carreteras angolanas (cuando hay asfalto, claro). Pero tenemos coche. No obstante, nuestro edificio carece de seguridad. No hay cerrojos en las puertas de entrada a la escalera y los asaltantes campan a sus anchas (mucho más cuando la electricidad se corta). Como tampoco tenemos garaje para dejar el coche, cada paseo hasta él representa una aventura llena de riesgos. Y eso es así todos y cada uno de los días de la beca. El resultado es que ya hemos sido asaltados en varias ocasiones y no salimos de casa cuando se va el sol. Si además no tenemos electricidad (que la mayoría de las veces es cortada por la tarde) la situación se puede llegar a tornar insostenible.

El agua tambin tiene la mala costumbre de irse. Se corta con relativa frecuencia (aunque menor, por fortuna, que la luz). No hablo ya de tener agua caliente (que por supuesto no tenemos) sino de que hace no mucho estuvimos 4 días sin agua corriente.

A día de hoy todava le debo dinero al consejero. Y no es que yo gaste mucho: ni bebo ni fumo ni me gusta salir. Apenas como fuera de casa y no me he comprado nada para mí que no sean alimentos desde que llegu aqu í (aparte de unos DVD's grabables que me costaron 14$, un diccionario y 3 libros en portugués, uno de ellos de gramática). Después de 7 meses de todo lo expuesto arriba he conseguido hacer acopio de lo suficiente para hacer un viaje de 4 das a una de las provincias de Angola. Si ahora le devolviese el dinero del préstamo que me falta por pagarle al consejero volvera a estar sin nada.

Estas son las circunstancias actuales para un becario ICEX en Luanda (a grandes rasgos, pues puedo asegurar que he resumido y dejado de decir muchas cosas). Las soluciones que planteo son las siguientes:

asignar un guardia de seguridad para nuestra protección desde que salimos de la oficina hasta aproximadamente las 12 de la noche.

Que se reintegre el dinero del robo de la caja fuerte de la oficina comercial.

Que se incremente la dotación de la beca. Y no un poco sino, simple y llanamente, lo suficiente para llevar una vida normal, como la que llevaría un becario en España que tuviese como dotación 20.000 EURO. Eso incluye un piso en el que cada cual tenga una habitación propia, con generador que garantice la posibilidad de tener aire acondicionado cuando resulte necesario. La dotación, a la espera de un estudio en profundidad de los precios actuales de pisos con 3 habitaciones, debería incrementarse en unos 10.000 EURO anuales. Me gustara que quedase bien claro que no estoy bromeando: un piso de las características de las que estoy hablando cuesta entre 4.000 y 5.000 dlares mensuales (entre 1.333 y 1667$ al mes por becario). Y eso es lo mínimo que se puede pedir: una habitación para cada becario y la mnima protección contra los mosquitos (esos que transmiten la malaria) que representa el tener luz las 24 horas del día.

En resumen: el sueldo actual de los becarios no llega. La situación es grave y en muchos casos peligrosa debido a esta circunstancia. Según cualquier expatriado a quien le preguntes, el sueldo mínimo razonable para vivir aquí sera de unos 10.000$ al mes (con los que dara para solventar los problemas de vivienda, seguridad y movilidad de una forma eficiente aunque no ostentosa). Pido por tanto un mínimo indispensable. Creo (s) que el que debe facilitar la estancia de los becarios en destino para que puedan acceder a unas condiciones indispensables de vida es el ICEX. Una vez asignado un salario ajustado a las necesidades de cada destino es responsabilidad del becario hacer buen uso de él. Pero a ese punto todavía no se ha llegado en el caso de Luanda.

2 comentarios:

Fran dijo...

Hola.
Me voy dentro de mes a trabajar a la Embajada de Angola como Becaria y me gustaría que la gente que haya estado allí o que esté se ponga en contacto conmigo para algunas dudas que tengo.

Gracias
Patricia
patsiles@yahoo.es

gileramxr dijo...

No quiero transmitir que no me parezcan justas las reivindicaciones que se hacen, pero se me ponen los pelos de punta. ¿Puedo preguntar que es exactamente lo que se aprende en un país así? ¿Cuál es el retorno que obtiene España como país destinando 2.300€ mensuales para cubrir insuficientemente la estancia de un español en un lugar donde como él mismo describe lo más probable es que sea asaltado y robado con asiduidad?

Pienso que debemos de conocer lugares de los que aprender como hacer las cosas, no como NO hacerlas.

Un abrazo y ánimo